Quitar una rueda de coche puede parecer una tarea sencilla, pero a veces los pernos pueden estar tan apretados o corroídos que se necesita un poco de ayuda adicional. Emplear 3-En-Uno Aceite Multiusos o 3-En-Uno Super Penetrante puede facilitar enormemente este proceso. En este tutorial, te mostraremos cómo quitar una rueda de coche de manera efectiva utilizando estas herramientas.
Antes de comenzar, comprueba que el coche esté estacionado en una superficie plana y estable. Activa el freno de mano y coloca calzos en las ruedas opuestas para evitar que el coche se mueva. Ponte los guantes de protección para evitar lesiones y mantener tus manos limpias.
Usa la llave de cruz o la llave de impacto para aflojar los pernos de la rueda. No los quites completamente, solo aflójalos lo suficiente para que puedas girarlos con facilidad más adelante. Si los pernos están muy apretados o corroídos, aplica 3-En-Uno Super Penetrante directamente sobre ellos. Deja que el producto actúe durante unos minutos para aflojar el óxido y la suciedad.
Coloca el gato hidráulico debajo del coche en el punto de elevación recomendado por el fabricante. Levanta el coche hasta que la rueda que deseas quitar esté completamente despegada del suelo. Asegúrate de que el coche esté bien equilibrado y estable antes de continuar.
Una vez que el coche esté levantado, coloca los soportes de seguridad debajo del chasis para asegurar el coche en su lugar. Nunca confíes únicamente en el gato hidráulico para mantener el coche elevado, ya que puede fallar y causar accidentes.
Con el coche seguro y elevado, termina de quitar los pernos de la rueda utilizando la llave de cruz o la llave de impacto. Coloca los pernos en un lugar seguro para que no se pierdan. Si los pernos siguen estando difíciles de quitar, aplica 3-En-Uno Super Desengrasante y usa un cepillo de alambre para limpiar cualquier residuo de óxido.
Una vez que los pernos estén completamente quitados, retira la rueda del coche. Si la rueda está pegada al cubo debido a la corrosión, golpea suavemente la parte trasera de la rueda con la palma de tu mano o usa un mazo de goma para aflojarla. Evita golpear con fuerza para no dañar la rueda o el cubo.
Con la rueda retirada, inspecciona el área alrededor del cubo y los pernos en busca de signos de óxido o daño. Limpia cualquier residuo de óxido con un cepillo de alambre y aplica una capa ligera de 3-En-Uno Aceite Multiusos para prevenir futuras corrosiones. También puedes aprovechar para revisar el estado de los frenos y otros componentes cercanos.
Coloca la rueda de repuesto o la rueda original de nuevo en el cubo, alineando los agujeros de los pernos con los pernos del cubo. Coloca los pernos a mano y apriétalos ligeramente en un patrón de estrella para asegurar que la rueda se asiente de manera uniforme.
Retira los soportes de seguridad y usa el gato hidráulico para bajar el coche lentamente hasta que la rueda toque el suelo. Una vez que el coche esté completamente apoyado en el suelo, retira el gato hidráulico.
Usa la llave de cruz o la llave de impacto para apretar los pernos de la rueda en un patrón de estrella. Comprueba que los pernos estén bien apretados para evitar que la rueda se afloje mientras conduces. Si es posible, utiliza un torquímetro para asegurarte de que los pernos estén apretados al par de torsión recomendado por el fabricante.
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